¿Cómo escoger un casco de ciclismo?

Elegir un buen casco para andar en bicicleta es primordial. En este blog hemos insistido en varios artículos sobre la importancia de llevarlo bien puesto siempre que circulemos en bicicleta. Por dos motivos fundamentalmente:

  • Como medida de seguridad en caso de caída o accidente. 
  • Para cumplir la ley, ya que en algunos países su uso es obligatorio en determinadas edades y/o circunstancias. 

Quienes practicamos ciclismo habitualmente podemos añadir más razones para usar casco:

  • Para protegernos del impacto directo de los rayos del sol en la cabeza o en los ojos si llevan visera.
  • Como protección frente al frío, la lluvia o el granizo.
  • Por aerodinámica.
  • Para que nos vean mejor. Un casco de colores brillantes o con una luz detrás nos hace más visibles
  • Por estética y estilo. Aunque en los inicios del ciclismo no se usaba casco, desde que comenzó a utilizarse se ha convertido en una pieza clave en el outfit ciclista.

Este último punto quizás no sea el más relevante, pero combinado con la seguridad y las modalidades de ciclismo hace que en el mercado nos encontremos con una variedad enorme de cascos. Vamos a ver las principales. 

Tipos de casco según la modalidad

Casco para carretera

  • Casco de carretera. El más habitual y el más versátil. Se puede usar en cualquier modalidad menos en enduro y descenso. También para moverte por la ciudad. Tienen buena ventilación y son bastante ligeros. Algunos modelos incorporan una carcasa que se acopla al casco para hacerlo más aerodinámico y para proteger de la lluvia o el frío.

  • Casco aero y semi-aero. Similar en estructura al anterior, pero con un perfil más aerodinámico. Un poco más pesados y con menos aireación, sobre todo el aero que suele ser bastante cerrado. Están enfocados al ciclismo de carretera, al duatlón y al triatlón olímpico. Los profesionales lo suelen usar en etapas llanas. Al ser bastante cerrados también se pueden usar en invierno o en días fríos.

  • Casco de contrarreloj. Específico para pruebas contra el crono en ciclismo de carretera, triatlón de larga o media distancia y ciclismo de pista. Los puedes encontrar con más o menos cola en la parte posterior, con o sin visor delantero, de forma redondeada o alargada…

Casco para montaña

  • Casco de carretera con o sin visera. Te sirve para el ciclismo de montaña siempre que este sea recreacional o cross-country. Si te gusta mucho bajar y lo tuyo es el trail country o el down country pásate al siguiente tipo.

  • Casco de enduro. Con visera más grande. Menos ventilación, más robustos y con mayor cobertura en la parte posterior de la cabeza y las sienes para ofrecer más protección. Para enduro y para los adeptos al trail country y down country.

  • Casco convertible. Un tipo intermedio entre los de enduro y los integrales. El protector de la barbilla se puede quitar para tener un casco de enduro. Para los bikers de enduro que quieren un extra de protección.
  • Casco integral para descenso. Con visera grande y con protector de barbilla fijo. Son muy robustos, pesados y poco o nada ventilados. 

Cascos especiales

  • Para mujeres. Están diseñados para facilitar la salida del pelo por la parte posterior.

  • Para la ciudad. Aunque podemos usar el casco normal o incluso uno semi-aero si queremos llegar más rápido (XD), existen modelos con un diseño más urbano que combinan mucho mejor con la ropa normal como si fueran un accesorio de moda. Hay modelos plegables. Por lo general son cascos con mucha protección, robustos, algo pesados y con poca ventilación.

  • Para niños y niñas la diferencia respecto a los adultos está en el tamaño, en el diseño y en la estética. Son más pequeños y más robustos para adaptarse y proteger sus cabecitas. Con colores, diseños y decoraciones dirigidos a sus gustos.

8 Cosas a tener en cuenta a la hora de comprar casco de ciclismo

  • Seguridad. El casco ha de estar homologado por la normativa americana, europea o australiana. Esto te asegura que ha pasado unas pruebas de impacto, retención y sujeción. Además de la homologación básica, hay cascos con sistemas de protección extra como el MIPS, luces traseras, geolocalización…
  • Modalidad. La modalidad o modalidades que practiques condiciona el casco que debemos elegir. Lo comentado anteriormente.
  • Uso. Una persona que practica ciclismo ocasionalmente no necesita el mismo equipamiento que una que pasa muchas horas encima de la bicicleta. Después cada cual es libre de gastar 200 € en un casco de alta gama solo para los fines de semana o comprar uno por 50 € y usarlo tanto que las correas te dejan las líneas de bronceado en el rostro.
  • Precio. En el mercado hay cascos que van desde los 10 € de uno básico para niño en una gran superficie hasta los 500 € de uno integral para descenso. En este amplio rango de precios la variedad es enorme. Define tu modalidad y uso, y seguro que puedes encontrar un modelo que se ajuste a tu presupuesto.
  • Ventilación. Escoge un casco bien ventilado si sudas mucho o si vives en una zona cálida. Decántate por uno más cerrado si vives en una región fría o si te cuesta romper a sudar. La elección más versátil sería un casco con bastantes aireaciones y usar gorras o gorros de ciclismo, cuando hace frío o llueve.

  • Sistemas de sujeción. Los básicos y baratos solo tienen correas preajustadas o ajustables con hebillas y que se cierran bajo la barbilla. Si el casco tiene algún sistema de ajuste en la parte trasera, aumenta en seguridad, calidad y precio. En el ciclismo de montaña, cuanta más sujeción mejor.

  • Comodidad. Un casco debe ser cómodo, sobre todo si vas a pasar mucho tiempo con el puesto. La ventilación, la sujeción, el peso y las almohadillas interiores influyen en la comodidad, pero es primordial elegir la talla correcta y ajustarlo tal y como te contamos en este artículo.
  • Preferencias personales. Al igual que el estilo era un motivo para usar casco, el diseño y la estética también influyen en nuestra elección. Desde un niño que escoge uno con su personaje de dibujos animados favorito, al ciclista que busca el modelo que combine con su ropa o su bicicleta. 

Cómo elegir la talla de casco correcta

Necesitas una cinta métrica de coser (también puedes usar una cinta métrica de metal o un cordón). Ponte frente a un espejo y coloca un extremo de la cinta en la frente, dos dedos por encima de las cejas, y extiende la cinta alrededor de tu cabeza hasta llegar al punto de inicio. Mírate al espejo y comprueba que la cinta está nivelada y por encima de los oídos. La medida es la circunferencia de tu cabeza en su parte más ancha y es por la que se rigen los fabricantes para las tallas de casco. Consulta la guía del fabricante porque no hay tallas universales.

Vuelve a realizar la medición para ver que te vuelve a salir la misma medida y ten en cuenta que el pelo influye, sobre todo si te mides con el pelo muy corto. Si te compras un casco muy justo de talla y te dejas crecer mucho el pelo, el casco te va a apretar y resultará incómodo. En el caso contrario (pelo muy largo, peluquería, casco grande) no suele suponer un problema porque las tallas de los cascos abarcan 4-5 cm y se pueden ajustar con las hebillas y el sistema de sujeción. Eso sí, no pases del afro al pelo rapado porque el casco te va a bailar en la cabeza. 

Para finalizar decirte que los fabricantes recomiendan cambiar de casco cada 5 años, aunque no haya sufrido un impacto. Si lo ha recibido en un accidente o en una caída hay que cambiarlo inmediatamente, se vean o no daños estructurales externos. Incluso cuando se nos cae al suelo puede quedar afectado. Si vas a viajar trata de protegerlo bien o llévatelo como equipaje de mano. Nunca lo metas en una maleta muy apretada, sobre todo si viajas en avión, porque si tu equipaje sufre algún golpe o mucha presión, puede resultar dañado.

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