Día 89/365

Una foto publicada por Siroko 365 (@siroko365) el

Día 89/365. Me pone los pelos de punta tener que armar algo chino o yanqui. Si es chino, siempre alguna pieza se rompe, falta un tornillo, los plásticos se doblan o simplemente no se pueden armar fácilmente; ni que hablar de desarmarlo que se vuelve una proeza. Si es yanqui, la cantidad de advertencias de seguridad antes de su uso es una cosa de locos: “no poner al bebé antes de haber armado el baby-jumper por completo”, “no ingerir”, “no usar con fuego”, “retire los plásticos antes de proceder al armado” y así. Creen que somos tontos, que si no leemos eso, vamos a poner al bebé antes de terminar, que nos lo vamos a comer con papas fritas, que vamos a hacer pirotecnia mientras encastramos y que no vamos a sacar el embalaje antes de usar. ¡Es increíble! Incluso, hay algunas advertencias del tipo “no introducir en zonas genitales”. Pero algo tienen en común cosas chinas y cosas yanquis: en ambos casos, hay que ser ingeniero y doctor en lingüística para leer el manual de armado, de uso y de mantenimiento. Me pone de muuuuuy mal humor esto. ¿Les pasa?

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