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11 Descensos épicos del ciclismo de carretera

Es cierto que hay muchas más posibilidades de perder una carrera bajando que de ganarla, pero eso no evita que haya ciclistas que se la jueguen cuesta abajo para conseguir una etapa, una clásica o incluso la general de una gran vuelta. Si, las carreras también se pueden ganar bajando y aquí van 11 descensos que de una u otra forma fraguaron el triunfo de sus protagonistas:

Tom Pidcock Tour de Francia 2022 Etapa 12


Empezamos con el ejemplo más reciente: La clase maestra de Tom Pidcock en la bajada del Col Du Galibier. Si el británico no se hubiese tirado a tumba abierta, no hubiese conectado con la fuga y seguramente no hubiese levantado los brazos en el mítico Alpe d’Huez. 

Sean Kelly Milán-San Remo 1992


Dicen que la Milán-San Remo es el monumento más fácil de terminar y más difícil de ganar. El irlandés Sean Kelly lo ganó 2 veces. En 1986 venció al sprint a Greg Lemond y Mario Beccia tras conectar con ellos en la subida al Poggio. En 1992 Sean Kelly también ganó al sprint contra un Moreno Argentin que no fue rival para él, pero el movimiento decisivo lo hizo en el descenso del Poggio. Una bajada que todos los profesionales conocen al dedillo, pero donde se puede perder o ganar la carrera. Que se lo digan al próximo protagonista.

Matej Mohorič Milán-San Remo 2022


El esloveno Matej Mohorič siempre ha sido un gran bajador. A él se le atribuye la postura “supertuck” o “bicho bola” que la UCI prohibió en 2021. Lo que de momento no ha prohibido es la utilización de tijas telescópicas (dropper seatpost) como la que usó el ciclista del Bahrein – Victorious para bajar su centro de gravedad, jugársela en el descenso del Poggio y levantar los brazos en la Via Roma de San Remo.

Savoldelli Giro de Italia 1999 Etapa 14


Si la bajada de Mohorič te ha sobresaltado, entonces mejor que no veas a il falco Paolo Savoldelli lanzándose como un ave rapaz a la caza de la victoria de la etapa 14 del Giro de Italia de 1999. En la primera parte (arriba) no se puede ver como el italiano recorta casi 2 minutos a Pantani, Caucchioli y Peña (se lo estaban tomando con calma) en la bajada del Colle Fauniera. Savoldelli los alcanza con Ivan Gotti a rueda (a partir del minuto 21:52), se pone en cabeza, se va en solitario y alcanza a Missaglia que iba escapado por delante. 


En la subida a Madonna del Colleto se deshace de Missaglia y en la bajada se tira como si conociese cada curva y cada bache del descenso. Si no lo conocía, ese día no fue un halcón, fue un kamikaze.

Vincenzo Nibali il Lombardia 2015

Después de ser expulsado de la Vuelta a España por agarrarse del coche de equipo, el ciclista italiano cuajó un final de temporada digno de su calidad y palmarés. Se llevó el Trittico Lombardo después de hacer segundo en la Coppa Agostoni y ganar la Coppa Bernocchi y Tre Valli Varesine. Entre medias, tercero en el Memorial Marco Pantani, quinto en el GP Industria & Commercio di Prato y puesto 42 en el mundial de Richmond. Pero el mayor mordisco de lo squalo di Messina fue en el Giro de Lombardía, el último monumento del año, la clásica de las hojas muertas. La dentellada final la pegó en el descenso del Civiglio.


Chris Froome Tour de Francia 2016 Etapa 8

En 2013 y 2015, Chris Froome prácticamente sentenció el Tour de Francia en la primera etapa de montaña. Era de esperar que en 2016 sucediese algo similar. Más aún con el encadenado en los Pirineos de la etapa 8: Tourmalet, Hourquette d’Ancizan, Val Louron-Azet y Peyresourde. La particularidad es que no terminaba en alto sino en Bagnères-de-Luchon. Team Sky controló la carrera, pero Chris Froome no atacó en la subida de Peyresourde, lo hizo al comienzo del descenso e hizo una exhibición para ganar la etapa y vestirse de amarillo.


Marc Hirschi Tour de Francia 2020 Etapa 12

Carretera estrecha e irregular, con parches y curvas que, cuando las ves, no sabes muy bien cómo terminan. Si a esto le sumas los continuos cambios de luminosidad en todo el descenso, con zonas muy soleadas y otras completamente sombrías, al final tienes un descenso muy técnico, donde los ciclistas que mejor bajan son capaces de ir al límite, y un poco más allá, para lograr la victoria. Eso fue lo que hizo el suizo Marc Hirschi en la etapa 12 del extraño y sorprendente Tour de Francia 2020.


Alex Aranburu Itzulia 2021 Etapa 2

En ocasiones, conocer el terreno es tan importante como la habilidad para bajar. Así lo demostró el ciclista vasco Alex Aranburu en la segunda etapa de la Itzulia 2021. Atacó poco antes de coronar La Asturiana, abriendo un hueco que amplió en el descenso, con la carretera aún con zonas húmedas, y le permitió levantar los brazos en la meta de Sestao.


Nairo Quintana Tour de los Alpes Marítimos 2022 Etapa 3

Quizás llame la atención ver al colombiano en este listado, pero lo cierto es que Nairo Quintana es un ciclista tremendamente habilidoso. Sí, le cuesta relevar y su codo pidiendo relevo es legendario, pero cada uno juega sus cartas y, repasando el palmarés de Naironman, está claro que el colombiano ha sabido exprimir sus virtudes. Entre ellas, además de ser un magnífico escalador y un maestro en los abanicos, está su destreza y soltura en los descensos. Sirva como ejemplo, la exhibición subiendo y bajando en la etapa 3 del Tour des Alpes Maritimes et du Var. Victoria de etapa y en la clasificación general.


Romain Bardet Critérium de Dauphiné Etapa 5

La subida al Col d’Allos desde Barcelonnette es espectacular, pero bajar por esta vertiente pone a prueba la técnica, el instinto, el conocimiento y la valentía de cualquier ciclista. Más aún, si te estás jugando una victoria de etapa en una de las carreras de una semana más prestigiosas: el Criterium de Dauphiné. La bajada del Col d’Allos hacia Barcelonnette tiene de todo: Carretera estrecha y muy sinuosa (sobre todo en la parte intermedia de los 17,5 km de bajada), asfalto rugoso, parches, gravilla…un desafío donde solo los profesionales, como el francés Romain Bardet, se la pueden jugar sabiendo que tienen toda la carretera para ellos. 


Chris Froome Giro de Italia 2018 Etapa 19

Terminamos con una de las gestas ciclistas más impresionantes de los últimos años. Una victoria de Chris Froome maquinada a 80 km de meta, en el Colle delle Finestre, donde el asfalto se convierte en tierra, labrada en el descenso del coloso de los Alpes Cocios, y consolidada y ampliada en la subida y bajada de Sestrière y el ascenso final a Bardonecchia (Jafferau). Sobran las palabras:

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