Ciclismo para principiantes: Cómo rodar en grupo

Cuando un ciclista anda en grupo lo puede hacer de forma planificada o por casualidad. En el primer caso hay una organización previa con amigos, compañeros de afición o club ciclista. No vamos a incluir las marchas o eventos porque las circunstancias suelen ser diferentes y antes de rodar en pelotón hay que aprender a rodar en grupo. En el segundo caso, el ciclista está rodando solo, se encuentra con un grupo y decide unirse.

  • Salida en grupo planificada

  • El primer consejo es conocer las “reglas” del grupo, si es que existen. El tiempo en cabeza, los relevos, el ritmo de la ruta, las paradas para averías o el café, si se espera al final de las subidas para reagrupar… Si eres nuevo en el grupo y no conoces a nadie que te pueda informar, pregunta para no meter la pata o quédate a la cola del grupo para ver el funcionamiento. 

    En los grupos hay de todo. Amigos que salen juntos a disfrutar y no ponen normas. Clubs que tienen todo planificado con reglas como en caso de lluvia llevar guardabarros obligatoriamente. Y por supuesto grupetas donde el descontrol es tan grande que son un peligro hasta para los ciclistas más experimentados. 

  • Sin haberlo planeado acabas agrupado

  • En el segundo caso estás rodando en solitario. Imaginemos que nunca has rodado en grupo, te encuentras con un grupo en la carretera y quieres probar poniéndote a rueda

    Sé educado y saluda amablemente (Hola o Buenos días es suficiente). Lo siguiente es preguntar al último ciclista a dónde van y si te puedes unir al grupo manteniéndote detrás. Es raro que te digan que no, pero siempre te puedes encontrar con la excepción. Si te sucede puedes hacer dos cosas, dejar que se vayan aflojando un poco el ritmo mientras tratas de buscar una explicación a la negativa o adelantarlos en plan “vale, tampoco es que vayáis a mi ritmo”. 

    Lo más seguro es que puedas unirte, ponerte a la cola para guardar fuerzas y ver cómo funciona un grupo. Puede que incluso el último del grupo esté sin pareja, os podáis hacer compañía e iniciar una conversación. Recuerda que es tu primera vez, trata de mantener la concentración. Si te cuesta conversar y rodar al mismo tiempo es mejor que lo digas. Igual al compañero le pasa igual.

    Normas de tráfico y sentido común

    Rodar en pareja es lo más habitual y está permitido por las normas de tráfico siempre que la carretera tenga el espacio suficiente para no entorpecer la circulación del resto de vehículos. Si la carretera es estrecha, no tiene arcén suficiente o es una subida donde la velocidad del ciclista es muy inferior a la de otros vehículos, se debe circular en una fila para permitir el paso de coches, motos, camiones y también otros ciclistas. 

    Circular en grupo en dos filas perfectas es complicado porque no vamos por raíles, pero hay que intentar mantener la formación lo mejor posible. Por varias razones: para dar ejemplo, para evitar accidentes dentro del grupo y con el resto de vehículos, para aprender a seguir la rueda delantera manteniendo una distancia de seguridad adecuada y para facilitar los adelantamientos. El sentido común y el respeto son fundamentales a la hora de circular en grupo.

    Consejos para rodar en grupo si eres principiante

    Los comienzos requieren mucha concentración porque hay que prestar atención a cosas de las que no tenemos que preocuparnos cuando salimos solos (la rueda delantera, el compañero de al lado, las señales de los que encabezan el grupo...). 

    Si notas que vas muy tenso lo mejor es que te vayas a la cola del grupo y amplíes la distancia de seguridad hasta que cojas confianza.

    Empieza dejando una rueda de distancia entre tu rueda delantera y la trasera del ciclista que va delante. Con el tiempo y los kms se te irá quitando el miedo y generando una especie de “sexto sentido” ciclista.

    Mantén una velocidad constante adaptada a la del grupo y el terreno. No aceleres o frenes bruscamente vayas en la cola, en el medio o en cabeza del grupo. 

    Cuidado cuando te aproximes a una subida, lo lógico es que la velocidad baje de forma escalonada desde la cabeza a la cola. Deja un poco más de espacio y anticipa el posible apelotonamiento.

    En las primeras salidas en grupo es recomendable llevar las manos en las manetas con los dedos sobre o cerca de la palanca de freno para poder frenar rápidamente. También puedes ir en la parte baja del manillar en una postura más aerodinámica. Son las dos zonas más seguras. 

    Ir con las manos en el centro del manillar o en un lateral, lejos de las palancas de freno, requiere confianza, en ti mismo y en tus compañeros de grupo. Cuestión de tiempo y de kms.

    Comunicación = Seguridad

    Es fundamental comunicar lo que pasa o lo que va a pasar. Los que van en cabeza deben avisar haciendo señales con las manos, indicando donde está situado el peligro y anunciándolo con la voz

    La señal debe replicarse hacia atrás, sobre todo si el grupo es grande.

    Hay que avisar de las diferentes circunstancias del terreno (curvas o cruces peligrosos, los baches de la carretera, unas vías de tren o tranvía, una mancha de aceite…). También obstáculos como coches aparcados, personas en la carretera o animales sueltos. Y por supuesto nuestros desplazamientos y movimientos como cuando te vas a poner de pie sobre los pedales o cuando vas a escupir o sonarte los mocos.

    Qué no hacer rodando en grupo

    Nunca vayas con media rueda por delante de tu pareja. Debes de ir en paralelo con el compañero. 

    No des un relevo acelerando excesivamente el ritmo. El que viene detrás de ti perderá tu rueda y se puede cortar el grupo. 

    Nunca sobrepases con tu rueda delantera la trasera del compañero que llevas delante. Cualquier movimiento lateral puede provocar un roce entre ambas ruedas y el que tiene más posibilidades de irse al suelo es el que va detrás. Esta situación se conoce en el argot ciclista como “hacer el afilador”.

    No mires constantemente tu rueda delantera o la trasera del ciclista que te precede porque no verás las señales de los compañeros y los peligros del terreno. 

    No escupas o te suenes los mocos como si fueses en solitario. Desplázate hacia un lado para hacerlo y señala tu movimiento.

    Formas de rodar en grupo y dar relevos

    Rodar en pareja formando dos líneas haciendo relevos cada 5-10-15 minutos. Para realizar el relevo los ciclistas que van en cabeza se dejan caer a la cola del grupo. Lo pueden hacer uno por cada lado exterior de las dos líneas del grupo o los dos por el mismo lado, dependiendo de la carretera.

    Rodar en una sola línea haciendo relevos. El tiempo del relevo puede ir desde unos segundos hasta varios minutos. Los relevos se hacen cuando el ciclista que va en cabeza del grupo se abre hacia un lateral, baja la velocidad (sigue pedaleando para no bajar demasiado rápido y perder ritmo), y se deja caer hasta la cola del grupo para ponerse a rueda del último ciclista. El ciclista que lo seguía se pone al frente manteniendo un ritmo constante adaptado al terreno. Si se aumenta el ritmo ha de ser gradualmente.

    La tercera forma de rodar en grupo ordenadamente es en doble línea pero haciendo relevos de segundos o pocos minutos. Es la mejor manera de ir muy rápido con poco esfuerzo porque se forman dos líneas, por una suben los ciclistas a más velocidad y por la otra bajan a menor velocidad. Para hacer los relevos el ciclista en cabeza se quita ligeramente hacia un lado aflojando ligeramente la velocidad, el ciclista que viene detrás pasa a cabeza y realiza la misma operación y así sucesivamente. Cuando el ciclista llega al final del grupo se pone detrás para volver a la rotación.

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