Cuando vemos a un ciclista ganar una etapa del Tour de Francia o levantar los brazos en una clásica, es fácil pensar que todo es éxito y estabilidad. La realidad es bastante más compleja. El ciclismo profesional es un deporte muy duro, probablemente el más exigente, con grandes diferencias económicas entre corredores y una vida marcada por el sacrificio, los viajes, la presión y la incertidumbre contractual.
¿Cuánto cobra un ciclista profesional?
No todos los ciclistas cobran lo mismo, ni mucho menos.
La UCI establece un salario mínimo para los corredores profesionales, que ronda los 33.000 – 72.000 € anuales (según categoría y tipo de contrato). Muchos corredores jóvenes y no tan jóvenes cobran cifras cercanas a ese mínimo.
En el otro extremo están las grandes estrellas:
- Los corredores mejor pagados del pelotón profesional pueden cobrar entre 2 y 9 millones de euros al año. El mejor pagado es Tadej Pogačar con 8,3 millones. Una cifra que no lo coloca ni entre los 100 deportistas mejor pagados del mundo.
- La mayoría del pelotón profesional se mueve en cifras mucho más modestas, entre 70.000 y 300.000 €.
- La UCI ha compartido las cifras salariales medias de los ciclistas del WorldTour en 2025:
- Ciclistas autónomos: media de 636.000 €
- Ciclistas contratados: media de 331.000 €
- Media general: alrededor de 500.000 €
- Además del salario, las grandes figuras del ciclismo mundial tienen contratos con marcas de dentro y fuera del ciclismo. Pero la gran mayoría del pelotón solo ingresan lo que les paga el equipo.
El ciclismo es, por tanto, un deporte con una pirámide salarial muy marcada: pocos ganan muchísimo y muchos viven con sueldos razonables, pero lejos de los excesos de otros deportes.
¿Todos los ciclistas profesionales tienen el mismo tipo de contrato?
No. Y este es uno de los aspectos menos conocidos del ciclismo profesional.
Aunque desde fuera todos parezcan iguales —mismo maillot, mismo autobús, mismas carreras—, existen dos modelos de contrato distintos, y la diferencia entre ellos afecta directamente a cómo vive el ciclista y qué gastos debe asumir.
Para entenderlo mejor, imaginemos a dos ciclistas del mismo equipo WorldTeam.
Un primer caso es el del ciclista asalariado.
- Tiene un contrato laboral clásico y es, a todos los efectos, un empleado del equipo. Cobra su salario mensual y el equipo se encarga de pagar cotizaciones, seguros y coberturas médicas. Además, utiliza todos los servicios internos del equipo: entrenadores, preparadores, nutricionistas y personal médico.
- Este ciclista suele cobrar menos en bruto, pero a cambio tiene estabilidad y seguridad. No tiene que preocuparse por seguros privados, gestorías o gastos administrativos. Es un modelo habitual en ciclistas que priorizan la tranquilidad.
El segundo caso es el del ciclista autónomo.
- Su salario anual es más alto, ya que la normativa obliga a un salario mínimo superior, pero ese dinero no es “limpio”. De su propio bolsillo debe pagar seguridad social, seguros médicos y de accidente, asesoría fiscal y, en algunos casos, servicios externos como entrenadores personales o preparación específica fuera del equipo.
- Este modelo ofrece más libertad económica, pero también más riesgo y responsabilidad. Es habitual en ciclistas con experiencia o corredores que negocian contratos muy personalizados.
En resumen: en el ciclismo profesional, el tipo de contrato puede marcar una gran diferencia. Cobrar más no siempre significa vivir mejor, todo depende del equipo que contrata, del propio ciclista y sus preferencias.
¿Qué incluye realmente el salario de un ciclista?

Los ciclistas no cobran solo por “pedalear”. El entrenamiento es solo una parte de su trabajo. El descanso, la alimentación y el cuidado de su cuerpo también forma parte de sus “responsabilidades”. Además, un ciclista tiene otras obligaciones que, digamos, van con la profesión:
- Disponibilidad casi total durante la temporada.
- Viajes constantes y estancias prolongadas fuera de casa (concentraciones al comienzo de temporada, estancias en altura durante varias semanas…)
- Obligaciones con patrocinadores, actos promocionales y uso de la imagen.
Aunque muchos gastos básicos están cubiertos por el equipo (material, viajes oficiales, hoteles, concentraciones), el ciclismo exige una dedicación absoluta durante gran parte del año y muchos otros gastos corren por cuenta del corredor, sobre todo cuando está entrenando solo en casa.
¿Qué son las primas y cómo funcionan?
Además del salario fijo, los ciclistas suelen firmar contratos que incluyen primas por resultados: victorias, podios, puntos o clasificaciones generales.
En muchos equipos, una parte de estas primas se reparten entre todos los corredores y parte del staff que ha participado en la carrera. Es una tradición muy arraigada que refuerza la idea de que el ciclismo es un deporte colectivo donde aunque solo uno cruza la meta en primer lugar, hay todo un equipo de ciclistas y staff colaborando para lograr ese triunfo o resultado.
Esta tradición también es común con los premios logrados en las carreras.
¿Cómo funcionan los fichajes en el ciclismo?

El mercado de fichajes ciclista es discreto, pero constante. Pero su funcionamiento no es exactamente como en otros deportes. Por lo general un ciclista no cambia de equipo hasta que termina su contrato, lo que viene siendo un agente libre. Aunque sí que es cierto que en los últimos años, y con grandes corredores, ha habido fichajes propiamente dichos. Es decir, un equipo “comprando” un corredor a otro equipo antes de que finalice su contrato.
La mayoría de movimientos se cierran entre julio y octubre, y se anuncian oficialmente a partir del 1 de agosto. Los rumores son habituales durante todo el año porque siempre hay corredores que terminan contrato y buscan cerrar su futuro cuanto antes.
Lo curioso del sistema que rige el ciclismo es que aunque el fichaje ya se haya anunciado, el corredor seguirá corriendo y perteneciendo a su equipo hasta el final de la temporada en curso. Es decir, no podrá vestir los colores de otro equipo hasta el 1 de enero del año siguiente. Siempre hay excepciones, pero no es lo más habitual.
Con los fichajes, los equipos buscan mejorar sus resultados, lograr más puntos, un mejor encaje táctico para apoyar a sus líderes y también proyección futura con jóvenes ciclistas.
Los ciclistas, por su parte, no solo valoran salario, sino también calendario, rol dentro del equipo y, por supuesto, estabilidad y un ambiente en el que se sientan cómodos.
¿Qué veremos en la próxima entrega?
En la siguiente entrega vamos a explicar los roles, jerarquías y estrategias del ciclismo de carretera para descifrar el funcionamiento básico del pelotón. Veremos qué tipo de roles hay dentro de un equipo, cómo se planifica una estrategia de carrera, cómo se trabaja en equipo y como es el sistema de comunicación entre ciclistas y directores cuando están en carrera.




