Cómo cuidar tu ropa de ciclismo

Después de una agotadora salida en bici llegas a casa sin fuerzas, con hambre, con sed, con ganas de ducharte y descansar. Lo que menos te apetece es ponerte a lavar la ropa de ciclismo que has usado hoy. No hay ciclista al que no le haya sucedido esto, pero ya que has disfrutado y/o sufrido con ella puesta, saca unos minutos y dale su correspondiente cuidado y limpieza, la ropa también se lo merece. Y por favor, no le dejes el marrón a un familiar o ser querido. Si tú gozas de tu tiempo libre sobre la bici, el resto también tiene derecho a disfrutar del suyo. 

La ropa de ciclismo requiere una especial atención porque es una ropa específica. Está concebida para que se ajuste al cuerpo y proporcione la mayor comodidad y las mejores prestaciones mientras damos pedales. Para ello usa tejidos con fibras diferentes a las de la ropa que usamos a diario, por tanto no podemos lavarla igual. Debemos cuidarla tal y como nos indica el fabricante para no tener más problemas o desperfectos que los ocasionados por el desgaste natural o el uso.

Lo primero es revisar las instrucciones de lavado que traen las etiquetas y fijarnos si hay algún tipo de sugerencia o recomendación indicada cuando vamos a comprar el producto. No todas las prendas de ciclismo requieren el mismo cuidado y lavado así que es fundamental saber qué prenda no debe entrar en la lavadora y cuál si puede hacerlo. 

Lavado

Debes de lavar a mano con jabón neutro. Un detergente específico para prendas deportivas también es válido, pero asegúrate que sea lo más neutro posible y que no tenga perfumes ni suavizantes.

A poder ser lava la ropa el mismo día que la hayas usado. Un ligero enjuague a mano con agua fría es suficiente si no está muy sucia o no tiene mucho sudor. Si sudas mucho o la ropa está sucia es mejor dejarla a remojo media hora en agua fría con un poco de jabón y lavarla a mano. No te pases con el remojo porque tampoco es bueno para el tejido estar horas y horas en el agua. Un buen truco para lavar la ropa de ciclismo es ducharse con ella puesta, usar jabón neutro para frotarla con ella puesta y después quitársela para aclararla y escurrirla. Funciona muy bien con las prendas de verano. Con las prendas de invierno como las chaquetas y los culotes largos es más complicado.

Nunca uses agua caliente, como mucho 30º C. La ropa técnica de ciclismo está hecha en su mayoría de fibras sintéticas a las que no les sienta nada bien el agua caliente. Además muchas prendas para ciclismo llevan tejidos muy técnicos que les dan propiedades filtrantes, aislantes o impermeables. El agua caliente hace que desaparezcan antes.

Si por algún motivo no puedes lavar a mano y tienes que usar la lavadora, sigue estas recomendaciones

  • No mezcles la ropa normal con la de ciclismo. 
  • Cierra las cremalleras y engancha los velcros o cualquier otro sistema de sujeción que tengan las prendas. 
  • Mete la ropa de ciclismo al revés en una bolsa de rejilla o malla. Esto protege el color exterior y también el tejido para que no sufra ningún desperfecto.
  • Lava la ropa con agua fría (como mucho 30º C) en un programa corto y con un centrifugado suave. Muchas lavadoras tienen programas específicos para ropa deportiva. 
  • No dejes la ropa en el tambor de la lavadora a remojo o húmeda para colgarla después de varias horas. Debes tenderla a secar lo más rápido posible para evitar malos olores y degradación de los tejidos.

Además debes de tener en cuenta que la ropa de ciclismo no necesita lo siguiente:

  • No uses suavizantes ni lejías. El suavizante crea una película sobre la ropa que hace que pierda transpiración. La lejía destruye las fibras.
  • Tampoco uses la secadora. La secadora funciona a mucha temperatura y, además de dañar la prenda, también puede encogerla. 
  • La ropa de ciclismo no se plancha. La ropa de ciclismo está diseñada para que no se arrugue por tanto no necesitas usar la plancha.

Si llegas agotado, vas con prisa, te surge algo urgente o estás perezoso, aquí te van tres consejos:

  • Si no puedes/quieres lavarla nada más llegar a casa, pero lo harás en unas horas, lo recomendable es que la dejes en remojo en agua fría hasta que puedas lavarla a mano. 
  • Si no puedes/quieres lavarla el mismo día, lo recomendable es que la cuelgues en algún sitio ventilado para quitarle la humedad del sudor. Trata de lavarla cuanto antes porque cuando el sudor se seca se agarra al tejido, lo degrada por el amoniaco y las sales, y propicia la aparición de malos olores. 
  • No metas la ropa de ciclismo en el cesto junto con el resto de la colada porque puede coger malos olores y además es muy posible que acabe en la lavadora pasando por un ciclo de lavado largo con detergentes y suavizantes. Todo lo que los fabricantes no recomiendan. Igual tienes suerte y  la prenda no sufre ningún desperfecto, pero lo más seguro es que se pueda enganchar con el propio tambor o con otra prenda. Además vas a degradar el tejido lo que hará que la prenda pierda vida y la tengas que cambiar antes.  

¿Algún truco casero para lavar la ropa de ciclismo?

Encontrarás mucha información que habla de usar vinagre, bicarbonato sódico, sal… para lavar la ropa de ciclismo o eliminar malos olores que se hayan generado por un mal o tardío lavado o secado. Vamos a hablar claro: El vinagre tiene un pH bajo (entre 2 y 3) y el bicarbonato sódico lo tiene alto (10). Si te recomendamos usar jabón neutro (7 de pH) va a ser un poco contradictorio aconsejarte que uses estos dos productos de andar por casa.

Sobre la sal. Acabamos de decir que las sales del sudor degradan la ropa de ciclismo así que no asaltes el salero para remojar la ropa a no ser que después quieras ir reponiendo sales en marcha lamiendo el maillot.

Secado

Una vez que hayas lavado y escurrido gran parte del agua de la ropa de ciclismo, tres consejos para el secado, además de no usar la secadora:

  • Tenderla con la parte interna hacia fuera para que el sol no degrade los colores
  • No la dejes tendida eternamente expuesta a los rayos del sol porque le estarás restando durabilidad. Ya te hemos comentado que el calor no le sienta bien a la ropa de ciclismo. Además son prendas diseñadas para un rápido secado así que estarán secas antes de lo que crees.
  • No uses los tirantes, las mangas o las zonas más elásticas para tender la ropa porque con el peso de la prenda húmeda estarás dando de sí estas partes tan esenciales para un correcto ajuste.

Si estás de viaje y no tienes donde tender la ropa puedes envolverla en las toallas del alojamiento para absorber la mayor humedad posible antes de disponerlas por la habitación cerca de una fuente de calor o ventilación que pueda secarlas por completo. NUNCA pongas ropa sobre un sistema de calefacción

Las prendas de lana merino solo requieren un par de puntualizaciones: 

  • No uses detergentes específicos para lana. Son para la ropa de lana normal y llevan suavizantes. 
  • La lana merino absorbe muy bien el sudor, pero le cuesta más evaporarlo que un tejido sintético. Cuando laves una prenda de lana merino notarás que pesa más porque retiene más humedad. Para secarla, tiéndela por el medio de la prenda para repartir el peso y que no se estire demasiado. Lo ideal sería poder secarla horizontalmente, pero es algo que no todo el mundo puede hacer.

Sigue estas recomendaciones para alargar la vida útil de tu ropa de ciclismo porque cuanto más cuides de ella más tiempo ella cuidará de ti. De todas formas recuerda: la propia estructura de los materiales, el diseño para que se ajuste, nos proteja y nos dé comodidad, y el propio uso, hacen que la ropa sufra un desgaste y unos desperfectos de manera natural. Igual que las cubiertas se gastan haciendo kilómetros y cuantos más hagas, más posibilidades tendrás de pinchar, un culotte también soporta mucho rozamiento y tendrá más opciones de sufrir algún desperfecto o deterioro por uso que implique que lo tengamos que cambiar. En cambio, si cuidas un maillot te puede durar mucho más, y otras prendas y accesorios pueden llegar a ser eternas compañeras. 

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