El ciclismo profesional no es un deporte que se viva de manera uniforme todo el año. Las carreras están distribuidas en un calendario complejo, con objetivos diferentes, estrategias específicas y momentos clave para cada equipo y sus ciclistas. Si no has vivido o visto ciclismo y eres seguidor de otros deportes, el ciclismo profesional te parecerá un galimatías que se desarrolla durante 10 meses. Entenderlo no es sencillo, pero conocerlo es fundamental para comprender por qué algunos corredores, como las grandes estrellas, brillan en ciertas épocas y no aparecen en otras. No, no están de vacaciones. Están entrenando para preparar sus grandes objetivos o descansando unos días tras ellos.
¿Cuándo empieza la temporada ciclista?
Si atendemos al calendario oficial, la temporada empieza a mediados de enero con el Santos Tour Down Under en Australia. Pero para los más tradicionalistas, el calendario empieza en el “Opening Weekend” belga con dos carreras: Omloop Nieuwsblad (calendario WorldTour) y Kuurne – Brussel – Kuurne (calendario ProSeries).
¿Cuándo termina la temporada ciclista?
Lo mismo. Si miramos el calendario, la temporada termina a mediados de octubre con carreras en China, Francia e Italia, pero, para el seguidor más purista, ya no hay nada más que ver a partir de Il Lombardia.

¿Cómo se organiza el calendario ciclista profesional?
El calendario combina tres tipos de carreras que se reparte y alternan a lo largo de toda la temporada:
- Clásicas y carreras de un día: Son carreras intensas donde la táctica y la experiencia cuentan tanto como la fuerza. Ejemplos: Tour de Flandes, París-Roubaix, Lieja-Bastoña-Lieja o Milán-San Remo. Ideales para clasicómanos, punchers y sprinters versátiles, pero también para escaladores y rodadores. Todo depende del recorrido.
- Carreras por etapas: Duración de 2 a 7 días. Según sea su recorrido, son vueltas para sprinters, para clasicomanos o para los grandes líderes. No solo sirven para añadir victorias y puntos al equipo, sino que también forman parte de la preparación para las Grandes Vueltas de los candidatos a la general. Ejemplos: Itzulia, Tirreno-Adriático, Dauphiné (ahora renombrada Tour Auvergne – Rhône-Alpes), Tour de Suiza.
- Grandes vueltas o “Grand Tours”: Las carreras más largas e importantes del calendario, de 3 semanas, combinando montaña, contrarreloj y etapas llanas. Por orden en el calendario son: Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España. Aquí es donde los líderes muestran su verdadero potencial y donde los grandes equipos centran sus objetivos más ambiciosos. Especialmente en el Tour.
En los ejemplos solo hemos mencionado carreras del calendario WorldTour, pero, a excepción de las Grandes Vueltas, a lo largo de toda la temporada también se celebran carreras de un día y carreras por etapas de los otros calendarios que mencionamos en la segunda entrega de esta guía: ProSeries y continentales (Europa, África, Asía, América y Oceanía).
Es habitual que los tres calendarios se solapen y en un mismo día podemos tener 3 carreras disputándose. De ahí que los equipos cuenten con 30 corredores y una estructura que pueda cubrir 2 (los equipos más modestos) o los tres calendarios (los equipos más potentes económicamente).
¿Cuáles son las carreras más importantes del año?
Depende a quien le preguntes o la fuente que leas. Si seguimos la fuente oficial de la UCI y repasamos el calendario WorldTour del 2026, ahí están las mejores carreras del año y las que más puntos reparten. Están las tres grandes vueltas, los 5 monumentos, las carreras por etapas más importantes y otras clásicas de un día muy relevantes. Aún así hay algunas pruebas que son recién llegadas y que por su posición en el calendario o su localización, no tienen tanto prestigio como otras competiciones de calendarios inferiores.

Por ejemplo, ya hemos mencionado que la Kuurne – Brussel – Kuurne forma parte del “Opening Weekend” y es una carrera de mucho prestigio pero pertenece al calendario ProSeries. Lo mismo que París – Tours o la Vuelta a Burgos.
Digamos que si te gustan las grandes vueltas y ver a los grandes líderes, no deberías perderte Giro, Tour y Vuelta, y además estar atento a lo que suceda en Paris-Nice, Tirreno-Adriático, Volta a Catalunya, Itzulia y Dauphine.
Pero si quieres ver a Tadej Pogačar dando espectáculo más allá de las vueltas por etapaso a grandes figuras como Mathieu van der Poel, debes estar atento a Strade Bianche, Milano-San Remo, Ronde Van Vlaanderen, Paris-Roubaix, Liège-Bastogne-Liège e Il Lombardia.
Para los amantes de las clásicas, además del “Opening Weekend”, apunta estas carreras: E3 Saxo Classic, La Flèche Wallonne, Amstel Gold Race, Donostia San Sebastián Klasikoa…y muchas otras que podríamos mencionar pero que el listado sería interminable.
¿Cómo prepara un ciclista y un equipo el calendario ciclista?
Un ciclista profesional no corre todo lo que aparece en los calendarios que hemos enlazado en el anterior apartado. Su calendario se planifica con meses de antelación y gira en torno a varios objetivos, como una o dos grandes vueltas, las clásicas más importantes o una serie concreta de carreras en uno o varios determinados momentos de la temporada.
Primero, el equipo define sus objetivos principales del año: qué carreras son prioritarias para el equipo, para los patrocinadores, dónde hay más opciones de victoria, de ganar puntos UCI y qué ciclistas encajan mejor en cada prueba. A partir de ahí, el equipo se sienta con sus corredores más importantes y hablan sobre esos planes para conformar un calendario adaptado a su perfil y a los objetivos del ciclista y del equipo.
Por supuesto, no es lo mismo un equipo WorldTeam que un ProTeam o un Continental. UAE ganó en 2025 casi 100 carreras, mientras que muchos ProTeam no ganaron ninguna. Es lógico que el objetivo de UAE será ganar tanto o más, mientras que muchos ProTeam buscarán una victoria o tener los suficientes puntos para que el año que viene puedan ser invitados a las carreras del WorldTour.
Una vez que los objetivos del equipo y del ciclista están claros, se planifica la preparación y la competición para lograr picos de forma, es decir, momentos concretos del año en los que el ciclista debe estar al máximo nivel. Para llegar bien a esos picos, el calendario se divide en bloques:
- Entrenamiento. La gran mayoría se hace en solitario, pero también se puede realizar en equipo. Las famosas concentraciones. En ellas puede estar todo el equipo o solamente 8-10 corredores que tienen un calendario común. Al comienzo de la temporada estas concentraciones suelen ser en el levante español o en Mallorca. Más adelante empiezan a realizarse en altura (Andorra, Tenerife, Alpes…) para buscar una adaptación y afinar el estado de forma. Entrenar en equipo no significa que todos los ciclistas hagan el mismo entrenamiento. Cada uno tiene su planificación.
- Carreras de preparación, para acumular kilómetros y ritmo competitivo. Equipos y ciclistas acuden a carreras de segundo o tercer nivel para buscar volumen y ritmo. Esto convive con la tendencia actual (gracias a los datos, estudios, nutrición y la tecnología) de que ya no hay carreras de preparación. Hoy en día, la mayoría de ciclistas profesionales están inscritos para competir desde que se da el banderazo de salida. Ya vienen con el ritmo y el volumen, y si no lo tienen, lo pasan mal.
- Carreras objetivo, donde se busca el pico de forma y el mejor resultado posible. Esto también ha cambiado, precisamente por lo que comentábamos anteriormente. Hace unos años los ciclistas tenían 2 o 3 picos de forma como mucho, pero hoy en día los ciclistas pueden mantener una forma muy alta durante mucho tiempo. Nutrición, métodos de entrenamiento, estudios fisiológicos, datos…ayudan a que el ciclista no se queme y pueda exprimirse más durante más tiempo.
- Periodos de descanso y recuperación. Tan importantes como las propias carreras. En la temporada hay varios momentos de descanso total, de no tocar la bici, pero no suelen durar mucho. Si no hay lesiones o un agotamiento total, lo más habitual son periodos de recuperación activa en los que los ciclistas siguen montando en bici, pero con entrenos suaves.
El tipo de ciclista condiciona el calendario. Un sprinter prioriza carreras y vueltas por etapas que tengan terreno llano; un escalador se centra en carreras con puertos y subidas donde pueda sacar su dotes; un clasicómano prepara a conciencia las grandes clásicas de un día. Por eso, dos ciclistas del mismo equipo pueden tener temporadas muy diferentes.
Además, el calendario se ajusta sobre la marcha. Si un ciclista rinde mejor de lo esperado, puede recibir nuevas oportunidades; si hay fatiga o lesiones, el equipo modifica el plan. La temporada es larga y la gestión del esfuerzo es clave para rendir cuando realmente importa.
En resumen, el calendario ciclista no es una lista de carreras, sino una estrategia a largo plazo, donde cada entrenamiento y competición tiene un propósito y nada se corre al azar.
¿Qué veremos en la próxima entrega?
Ahora que sabes cómo se organiza la temporada y qué papel juega cada carrera, el siguiente paso es centrarnos en la gran joya del ciclismo: el Tour de Francia.
Allí veremos cómo se planifica cada etapa, cómo se estructuran los equipos, qué corredores destacan, los trenes de sprint, fugas, estrategias de montaña… y por qué esta carrera es el sueño de todo ciclista profesional.




