Re-Ciclar: 10 simples gestos ecológicos para ciclistas

El ciclismo es uno de los deportes más sostenibles, pero no nos engañemos, todo lo que hacemos tiene su huella ecológica y montar en bici no iba a ser menos. Desde la fabricación de la propia bicicleta hasta el envoltorio de ese gel o esa barrita que nos comemos mientras damos pedales, todo tiene su impacto así que, si podemos, no está de más ser aún más sostenibles realizando simples gestos que nos cuestan muy poco y ayudan a la conservación del medio ambiente:

  1. No tires los envoltorios de lo que te comas. Si has podido cargar con el gel o la barrita hasta el momento en que te lo llevas a la boca, cuando te lo hayas comido, guarda el envoltorio en el bolsillo o bajo el maillot o chaqueta para tirarlo a una donde corresponda. Mejor aún si optas por hacer geles o barritas caseras con envases reutilizables (Recetas Caseras para Ciclistas). Si ves a algún ciclista que tira el envoltorio dile, amablemente, que no es correcto lo que acaba de hacer. Que lo hagan los profesionales no quiere decir que esté bien. Si lo hacen porque han visto a los pro hacerlo, ¿por qué no tiran los botes también?. Eso ya no, ¿verdad?.

  2. Agua del grifo mejor que embotellada. Cuando vayas a llenar el bote hazlo con agua del grifo. Cuando quieras rellenarlo busca una fuente o pide en la cafetería, bar o restaurante que te lo llenen con agua del grifo. Es gratis, no lleva un envase y, en la gran mayoría de lugares, es tan buena o mejor que la embotellada.

  3. Usa productos de limpieza y mantenimiento que sean respetuosos con el medio ambiente. Desde el jabón con el que limpias la bici, hasta el aceite o cera lubricante, pasando por el desengrasante, trata que sean productos ecológicos. Hay opciones de sobra a un precio similar a un producto no-eco. También puedes hacer tus propios productos caseros como por ejemplo un desengrasante con ingredientes tan sencillos como el zumo de un limón, 2 cucharadas de bicarbonato sódico y 2 cups/473 ml de agua caliente. Ponlo en una botella con spray y a desengrasar.

  4. Cuida la bici y sus componentes para que duren más. Tener la bicicleta limpia y a punto alargará su vida útil. Sobre todo la transmisión (cadena, platos, cassette y cambios) y las partes que giran y tienen rodamientos como los pedales, el eje de pedalier, la dirección y los bujes de las ruedas. Una visita al taller y una limpieza a tiempo te hará ahorrar dinero al no tener que comprar un nuevo componente. Si reduces tu consumo harás que tus pedaladas sean más sostenibles.

  5. Presión correcta en las ruedas. Al igual que sucede en los coches, los ruedas de la bicicleta deben de estar hinchadas a la presión correcta según tu peso. De esta forma se alarga su vida. Si llevas poco aire hay más rozamiento y por tanto mayor desgaste con lo cual tendrás que cambiar antes los neumáticos. Un gasto que puedes evitar revisando la presión antes de cada salida. Es un gesto ecológico muy sencillo que además te hará ir más rápido. Cuando la cubierta ya no da más de sí no es recomendable tirarla a un contenedor cualquiera. Es mejor llevarla al punto limpio de tu ciudad, a un taller de neumáticos de coches, recurrir a ideas como Green Guru o Velorim, o ir a una tienda local para que reciclen el neumático. También puedes inspirarte con alguna de estas ideas y darle una segunda vida al neumático convirtiéndolo en un cinturón, una silla, un felpudo, un llavero

  6. Parchear es reciclar. A pesar de que las cámaras pueden ser muy baratas, sigue siendo más económico y ecológico reparar un pinchazo con un parche que optar por desechar la cámara pinchada y usar una nueva. No tienes por qué ponerte a parchear una cámara en plena ruta, a no ser que tengas la mala suerte de tener varios pinchazos el mismo día. Lo suyo es cambiar la cámara en la carretera y, una vez que llegues a casa, reparar el pinchazo tranquilamente. Para realizar el cambio de cámara es más ecológico una pequeña bomba de mano que los cartuchos de CO₂. Una cámara con varios parches es sinónimo de cierta mala suerte pero también de muchos kms. Para reciclar las cámaras sigue las mismas recomendaciones que con las cubiertas. Si te gusta llevar el reciclaje al extremo, y tienes habilidades DIY, incluso puedes darle un segundo uso a todas esas cámaras con alguna de estas increíbles ideas.

  7. Turismo en bici. El turismo tiene una enorme huella ecológica en el planeta. Incluso cuando viajamos a otras regiones o países para andar en bici lo hacemos en coche o avión. Repensar nuestras vacaciones considerando la bicicleta como el único o principal medio de transporte supone un gesto de enorme importancia. Existe muchísima información para realizar cicloturismo. Por ejemplo EuroVelo, que ofrece diferentes recorridos por Europa con más de 45.000 kms. Otra forma de reducir el impacto del turismo es usar la bicicleta para hacer moverte y visitar la ciudad o región. Un servicio de alquiler de bicicletas es perfecto y se adapta a todas las necesidades. A esto contribuye mucho que en la ciudad se fomente el uso de la bicicleta porque seguro que a un turista le apetece coger más la bici en Copenhague que en Madrid.

  8. Luces con baterías recargables. Las luces son un accesorio imprescindible para ver y que nos vean en la carretera. Las usamos delante y sobre todo detrás, que es donde más tiempo la llevamos encendida. Por tanto es mejor comprar luces con batería recargable que luces a pilas. Si son a pilas mejor usar pilas recargables. Incluso puedes optar por unas luces que se cargan con la luz solar gracias a unos pequeños paneles solares.

  9. Elige marcas con prácticas sostenibles. La industria de la moda es una de las más contaminantes del mundo y por tanto debemos elegir marcas que se preocupan por reducir su impacto sobre el planeta tendiendo a una política de cero emisiones. En Siroko, por ejemplo, trabajamos en esta dirección en todos los procesos de la empresa. Buscamos materiales sostenibles y durables en el tiempo como la lana merino responsable (RWS) para las camisetas interiores o el plástico reciclado Mersamid® para las gafas. Diseñamos los productos para aumentar su durabilidad. Realizamos los envíos a través de empresas de transportes que optimizan sus rutas de reparto para reducir las emisiones de CO₂. Usamos cartón reciclado y tintas de base vegetal en gran parte de nuestros embalajes y packaging. Gestionamos los residuos de nuestro almacén para su posterior reciclaje. Y sobre todo colaboramos con fabricantes y proveedores que comparten nuestras mismas inquietudes medioambientales.

  10. Consumo responsable y sostenible. No solo las marcas deben de tener una postura y actitud respetuosa con el medio ambiente. Como consumidores, nosotros también podemos tomar decisiones para no contribuir a la degradación del planeta. Debemos pensar si realmente necesitamos lo que vamos a comprar para evitar la cultura del desperdicio y tender a un menos es más. De poco sirve que escojamos una marca ecológica si después compramos más de lo que necesitamos o no cuidamos bien los productos que adquirimos. Porque, al igual que con la bicicleta y los componentes, un correcto cuidado de la ropa y los accesorios alargará su vida útil. Además debemos reciclar todos los embalajes del packaging que nos hayan llegado. Tenemos que depositarlos en su correspondiente contenedor de reciclado o darles una segunda vida como muchos clientes de Siroko hacen con nuestras bolsas y cajas. 
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