salud sexual

¿Es malo el ciclismo para la salud sexual?

No, el ciclismo no es malo para la salud sexual de mujeres y hombres. Al contrario, tiene múltiples beneficios que la mejoran porque previene determinadas enfermedades y dolencias que son negativas para la salud en general. Podríamos terminar aquí, pero vamos a aportar datos para sostener esta afirmación y un poco de historia para empezar.

Antecedentes

saddle vintage

La preocupación por la relación entre sexualidad, salud sexual, y el ciclismo no es nueva. Desde que se inventó la bicicleta ya se la veía como un “problema” potencial para los hombres y un estimulante invento del demonio para las mujeres. Cabe recordar que por entonces la mujer montaba a caballo de costado porque montar a horcajadas no era “femenino” y estaba considerado peligroso para la fertilidad. Con la popularización de las bicicletas seguras, la moralidad de finales del siglo XIX y comienzos del XX hizo correr ríos de tinta atacando a las dos ruedas. Debían pensar que la sonrisa de las mujeres andando en bicicleta estaba causada no por la felicidad que les producía dar pedales sino porque estaban teniendo orgasmos continuamente. Incluso feministas como Charlotte Smith que lucharon denodadamente por los derechos de las mujeres escribieron que la bicicleta estaba “…provocando asociaciones inmorales tanto en el lenguaje como en la vestimenta […] y haciendo que las mujeres no solo sean poco femeninas, sino también inmodestas […] atrayendo a las jóvenes por caminos que conducen directamente al pecado”.

¿El ciclismo afecta a la fertilidad?

Esta idea de que la bicicleta puede dañar la fertilidad de mujeres y hombres se ha mantenido a lo largo de los años hasta nuestros días. Afortunadamente ya no tenemos que escuchar o leer palabras como las antes mencionadas en lo que respecta a las mujeres, pero desde comienzos de siglo XXI ha sido la infertilidad masculina la que se ha relacionado con el ciclismo y el uso de la bicicleta. 

couple kissing

¿Qué es lo que pasa? Para empezar, el mundo occidental tiene tasas de natalidad muy bajas. Esto preocupa a todo el mundo y se buscan explicaciones para dar con los motivos y las soluciones. Que si se tienen hijos muy tarde, que si los espermatozoides han perdido movilidad… Una cosa lleva a la otra y acaban saliendo estudios (1, 2 y 3) que relacionan infertilidad, disfunción eréctil e incluso cáncer de próstata con estar sentado en un sillín dando pedales. 

La gran mayoría de estos estudios están basados en muestras muy pequeñas sin poder estadístico suficiente, cuyos resultados no han sido validados clínicamente y sin grupos de control para poder comparar. En 2014 se publicó un estudio de la Cycling for Health UK en el que participaron más de 5.000 ciclistas y que concluyó que no existe “asociación entre el tiempo en bicicleta y la disfunción eréctil o la infertilidad, cuestionando la existencia de una simple relación causal”.

En lo que se refiere a las mujeres hay un estudio de la Norwegian University of Science and Technology que sugiere que el entrenamiento muy intenso reduce la fertilidad. El estudio se realizó con casi 3.000 mujeres. Descubrieron que el ejercicio físico muy frecuente y duro parece reducir la fertilidad de una mujer joven, pero esta disminución solamente duraba mientras se mantenía el entrenamiento intenso. Esto concuerda con el hecho de que muchas ciclistas profesionales dejan de entrenar intensamente cuando quieren ser madres. También podemos concluir que una mujer que usa la bicicleta como medio de transporte o practicando ciclismo de forma moderada no va a ver mermada su fertilidad, al contrario. 

¿El ciclismo provoca disfunción eréctil?

Sin duda esta es una de las grandes preocupaciones para los hombres. Es un tema ausente en las conversaciones entre ciclistas así que para orientar a los principiantes y a los habituales lo mejor es recurrir a los datos. En 2018 se publicó un estudio en el que se encuestó a casi 4.000 ciclistas, corredores y nadadores. Los corredores y nadadores son el grupo de comparación. Conclusión: “andar en bicicleta no da como resultado una disfunción eréctil o STUI (síntomas de tracto urinario inferior) peor en comparación con nadar o correr, pero puede hacer que uno sea más propenso a sufrir estenosis uretrales, entumecimiento genital y molestias con el sillín”.

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En un artículo para The Guardian, uno de los autores del estudio, Benjamin Breyer, profesor asociado de urología en la Universidad de California en San Francisco dice que “sentarse en el sofá o frente a la computadora ocho horas al día es lo peor para tu salud sexual y general.” En la misma noticia del diario británico, el urólogo Gurminder Mann está de acuerdo con el estudio y añade un toque de humor: “Este estudio debería tranquilizar a los hombres para que sigan usando la bicicleta. Es especialmente útil para los hombres de cierta edad, ya que el ciclismo aporta beneficios al corazón y tiene un bajo impacto en las articulaciones. De hecho, el principal riesgo del ciclismo es el de tu imagen corporal. La lycra no permite esconder nada».

Por tanto las causas de la disfunción eréctil tienen más que ver con los hábitos de vida, el estrés y una mala salud cardiovascular, que con practicar ciclismo habitualmente. Padecer diabetes, tener una alta presión sanguínea, fumar, beber alcohol…son causantes de la disfunción eréctil y también de poder padecer un ataque al corazón u otro problema cardiovascular. Por tanto si eres ciclista y sufres disfunción eréctil visita a tu médico porque es muy probable que sea un síntoma de un problema de salud más importante.

¿El adormecimiento de la zona genital es malo?

Todo ciclista, mujer u hombre, ocasional o habitual, ha sufrido en menor o mayor forma este problema. No es bueno subirse a la bici, empezar a dar pedales y a los 20 minutos sentir adormecimiento, entumecimiento o pérdida de sensibilidad en la zona genital. Ni para las mujeres, ni para los hombres.

El último estudio citado advierte sobre ello y aporta una aclaración sobre su potencial riesgo, y una recomendación: “el ciclismo puede aumentar el riesgo de inducir entumecimiento perineal, pero eso en sí mismo no necesariamente se traduce en un empeoramiento de la función sexual. A pesar de una asociación poco clara, es mejor minimizar el entumecimiento tanto como sea posible mientras se anda en bici.”

¿Cómo minimizar o evitar el entumecimiento? 

Tres consejos: Un estudio biomecánico para ajustar correctamente la bicicleta, elegir un sillín con la forma y tamaño adecuado para ti y por último usar un buen culote con una badana adecuada. Las dos primeras recomendaciones suelen ir juntas, pero no siempre se encuentra el sillín adecuado a la primera. Prueba y error. Para escoger culote te dejamos aquí la guía de Siroko para escoger un buen culote, válida para ambos sexos.

Cuando vayas a realizar el estudio habla claro. Dile si sufres adormecimiento habitualmente o cualquier otro problema que te preocupe. De esta forma el ajuste será específico para ti porque no todos tenemos la misma flexibilidad ni practicamos el mismo tipo de ciclismo. Tampoco llevamos una postura igual sobre la bici cuyo uso también puede ser diferente espacial y temporalmente. El ajuste de la bicicleta no es igual para una persona que usa ocasionalmente la bicicleta, pero cuando la coge pasa varias horas pedaleando, que para un ciclista que la usa a diario para practicar ciclismo intensamente.

Ciclismo y cáncer de próstata

En 2020 un estudio realizado en colaboración con GCN encuesto a 8.074 ciclistas y no encontró ninguna correlación entre ciclismo y cáncer de próstata. La idea de que cuando un hombre da pedales sentado sobre el sillín está irritando e inflamando la próstata y por tanto es más proclive a padecer cáncer de próstata, no está avalada por la ciencia. Al contrario. Los mismos beneficios que tiene el ciclismo para tener una buena salud cardiovascular también los tiene para evitar padecer un cáncer de próstata. Hay un dato en el estudio que lo confirma: La probabilidad de que un hombre padezca este cáncer es del 15%. El porcentaje en los ciclistas encuestados es del 0,5%. 

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Concluyendo. Los beneficios del ciclismo y del uso de la bicicleta son incuestionables. No provoca infertilidad, disfunción eréctil o cáncer de próstata, pero una incorrecta posición sobre la bicicleta sí que puede acarrear problemas de adormecimiento de la zona genital. Algo que se soluciona con un estudio biomecánico, un sillín adecuado y un buen culote. De todas formas, ante cualquier síntoma o signo de que algo no va bien debes acudir al médico por si hubiese alguna enfermedad o afección no diagnosticada detrás.

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